Los aceites esenciales son verdaderos concentrados de las fuerzas vivificantes, calmantes y vigorizantes de la naturaleza. Tienen cualidades terapéuticas muy poderosas y por ello deben emplearse con moderación y precaución.
1. Los aceites esenciales que proponemos no deben ser ingeridos, ni aplicados sobre las mucosas y/o los ojos. Debemos mantenerlos alejados de los niños.
2. Algunos aceites pueden llegar a irritar las pieles sensibles (en particular los aceites denominados “picantes”). Se recomienda no aplicar los aceites puros sobre la piel, sino diluirlos previamente en aceite vegetal (almendra, avellana…). De manera general, aconsejamos que realice un ensayo de aplicación de un aceite en el pliegue del codo antes de cualquier utilización en sobre la piel.
3. Para una aplicación sobre la piel, no emplee más de 6 gotas. No olvide que los aceites esenciales son muy poderosos.
4. Algunos aceites son fotosensibilizantes (cítricos: naranja, petitgrain…). Después de la aplicación de estos aceites, no debemos exponernos al sol.
5. De manera general, desaconsejamos el uso de aceites esenciales para las mujeres embarazadas.
Un poco de historia…
Los aceites esenciales se han usado desde la antigüedad para tratar enfermedades, como ingredientes en productos de belleza, en mejunjes que se utilizaban en rituales de adoración a los dioses y hasta en el proceso de momificación.
Estos maravillosos aceites poseen muchas propiedades beneficiosas. Cada aceite tiene una identidad, un aroma y unas características propias.
Cuando los aceites se combinan entre sí, también se están mezclando sus beneficios. Algunas veces, al mezclar aceites de propiedades diferentes, estamos provocando reacciones químicas en los aceites. Las mezclas de aceites pueden enriquecer algunas propiedades o producir nuevas características.
En la antigüedad, se denominaban “la quinta esencia de las plantas” y los alquimistas los usaban en medicinas. Los aceites son altamente concentrados y literalmente representan la vida de la planta y su energía esencial. Son muy volátiles, no grasos y pueden verse fácilmente afectados por la luz y la temperatura.
Existen cientos de aceites disponibles.
Te proponemos algunos de los aceites más populares:
ACEITE PARA DESPUÉS DEL EJERCICIO
Aceites vegetales: Almendras dulces, árnica montana, caléndula. Aceites esenciales: Lavandín Super, alcanfor, enebro bayas/ramas, ciprés, menta piperita. Fórmula muy adecuada para el masaje deportivo.
ACEITE ESTIMULANTE FLORES DEL TRÓPICO
Aceites vegetales: Sésamo, aguacate y germen de trigo. Aceites esenciales: Ylang-ylang Extra, sándalo Mysore. Fórmula clásica de Aromaterapia para masaje estimulante y sensual.
ACEITE DE PIERNAS Y PIES
Aceites vegetales: Almendras dulces, árnica montana, caléndula e hipérico. Aceites esenciales: Limón, ciprés, menta piperita, romero quimiotipo alcanfor, vitamina E. Ideal para el masaje de piernas y pies. Refresca, estimula y calma.
ACEITE REAFIRMANTE Y REESTRUCTURANTE
Aceites vegetales: almendras dulces, avellanas, árnica, germen de trigo. Aceites esenciales: Alcanfor blanco, lavanda, ciprés, limón, romero quimiotipo alcanfor, orégano. Formulado para el masaje en tratamientos anticelulíticos.
ACEITE RELAJANTE CLÁSICO
Aceites vegetales: Sésamo, aguacate y germen de trigo. Aceites esenciales: lavanda, manzanilla romana y naranja. Fórmula clásica de Aromaterapia para el masaje relajante.
ACEITE RELAJANTE
Aceites vegetales: Almendras dulces, avellanas, caléndula. Aceites esenciales: Naranja, mandarina, bergamota, lavanda. Relajación a través de los cítricos.
ACEITE TONIFICANTE CLÁSICO
Aceites vegetales: Sésamo, aguacate y germen de trigo. Aceites esenciales: Romero quimiotipo alcanfor.
Extractos: Ginseng, árnica montana. Fórmula clásica de Fitoaromaterapia para masaje estimulante
ACEITE REVITALIZANTE
Aceites vegetales: Almendras dulces, árnica montana, caléndula. Aceites esenciales: Cajeput, alcanfor, romero quimiotipo alcanfor, eucalipto globulus, enebro bayas/ramas. Fórmula de masaje altamente estimulante, adecuada para elevar el tono vital y dar energía.
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